domingo, octubre 31

31. Los Otros

La semana pasada ESE yo tuvimos la primera reunión de la Guarde de la enana.
Qué extraño es todo esto..., joder.
Nos citaron en un colegio público cercano. Me imagino que por aquello de estar un poco más cómodos en sillas y no sillitas o, en su defecto, el suelo.
Al entrar, inconscientemente, ESE y yo nos sentamos en las filas del final de la clase.
La clase de sexto B, para ser más exactos. Lo sé porque ESE se ha puesto a pipear los libros que tenía Víctor F. debajo de lo que, imagino, sería su mesa.

En todas las clases está el gracioso, la lista, el feo, el tonto y la rara. Es un hecho.
En mi clase El Gracioso es un argentino. El típico que suelta un comentario con el que, casualmente, todo el mundo se ríe y entonces se flipa creyéndose la hostia de guay y ya no para de hacer una gracia tras otra.
Cuando alguien dice que en Navidad algún papá se podría disfrazar de papanoel todos le miran, incluidos ESE y yo. Luego ESE y yo nos miramos respectivamente y nos decimos como con la mente eso de: Recuérdame este momento para comentarlo luego, por favor.

La Lista es una garrula con el pelo de color rojo pasado de moda que va de madre moderna bla bla BLA.
ESE y yo la llamamos desde el Día D (Día De la reunión) La Belén Esteban.
Me cae como el culo la gente que va de chunga por la vida. La gente chunga no va de chunga, simplemente lo es.
A La Belén Esteban esta me la como yo con papas.
De hecho me la como en la reunión la única vez en la hora y media que decido intervenir.

Cuando iba al cole me daba vergüenza hablar en clase mientras todos me escuchaban. No sólo cuando el profe de turno me preguntaba la lección y no tenía ni puta idea porque yo no era de ésas. Si no me sabía la pregunta no hacía como que de un momento a otro una luz divina me señalaría la respuesta correcta o algo así. Acababa la agonía con un sincero No tengo ni idea y ya está.

La enana lleva dos meses en la Guarde y ha faltado cuatro. Cuando no eran los mocos era la (puta) tos y cuando no la fiebre.
Dice La Belén Esteban que la bronquitis no es contagiosa y que por eso ella, que es más chula que nadie y de todo sabe, ha llevado a María a la guardería. Toma ya.
Discute con las cuatro profes que están de pie justo delante de una pizarra mal borrada sobre si la bronquitis se contagia o no. Todo lo que acabe en Itis es contagioso, suelta una de las profes como para dar por terminada la discusión.
Noto cómo todas las caras se giran cuando me pongo a hablar. Pero ya no estoy en sexto ni me van a puntuar cuando termine. Por eso me doy el lujo de meter en mi inesperado discurso algún sarcasmo que sólo algunos comprenden antes de contar hasta tres.

La Rara es la tía que está sentada justo a mi izquierda.
Es tan rara que no puedo concentrarme en lo que está diciendo porque no puedo dejar de mirarle mientras habla. En las gafas que lleva, en la goma del pelo, en las uñas de las manos, en los gestos que hace y en el boli que lleva entre los dedos.
No creo que pudiera llegar a intercambiar más de un par de frases con esta tía. Sin reírme antes, digo

En mi clase La Rara se llamaba Silvia Sánchez.
Era bajita y rechoncha. Como un balón de fútbol.
Todos nos metíamos con ella porque nos hacía gracia que fuera tan bajita y tuviera ese carácter. Era como esos perros pekineses que son un moco pero se pasan el día ladrando. Como si creyeran que son un Pastor alemán o esos perros tan caros de ahora que se han puesto de moda.
Silvia Sánchez ladraba cada vez que alguien le daba una colleja. Y supongo que eso era lo que al resto nos gustaba, deduzco, que no se callara.
A veces, muchas, pienso en ella. En si, por nuestra culpa, le habrá quedado alguna especie de trauma de esos de la infancia.

El Tonto es su marido/novio/pareja y está sentado justo detrás de ella. Me imagino que en su vida diaria el orden de los productos es el mismo. Él siempre detrás.
Y debajo.
También es El Feo.
Hay gente que no tiene suerte en la vida. Es un hecho.

Que el argentino gracioso va a ejercer de papanoel en navidad y que La Belén Esteban va a intentar ser mi amiguita a partir de ahora también es un hecho.

Tiempo al tiempo que es gerundio.

2 comentarios:

Natalia dijo...

Yo he terminado por pasar de todo esto ahora que ya puedo hacerlo...
Bsos
B

Marta Kosters dijo...

Nena, vayamos volviendo que tenemos público.