miércoles, marzo 31

8 BIS. Gano


Tengo una facilidad enOrme para irritar al personal.
Lo peor de todo es que ni siquiera tengo que hacer ningún tipo de esfuerzo para ello. Me sale de dentro. Sin tener la necesidad de currármelo ni tampoco de intentar ejercer de hija de puta a tiempo parcial.
Soy así.

En mi familia has de aprender rapidito porque como te cuelgues un mínimo te sueltan una colleja por gilipollas.
Pa que espabiles.
Digamos que a la fuerza ahorcan.
Mi sobrinillo de siete años le da tres mil quinientas sesenta y nueve vueltas a cualquier payaso que ya supere los veinte.
No sólo sabe el significado de la palabra Ironía sino que además la aplica cojonudamente.
Es lo que hay.

Curiosamente los hijos de puta nos codeamos con los de nuestra misma especie. Porque de otro modo, me imagino, nos aburriríamos. Es como si necesitáramos estar constantemente compitiendo con el de enfrente cuando en realidad lo único que hacemos es competir con nosotros mismos.
Queremos ganar.
Siempre.
Para sentirnos de puta madre.

El problema es que nunca lo conseguimos.
Aunque ganemos.

martes, marzo 30

8. Dicen por ahí

Intransigente.
Hoy me han definido como intransigente.

Dicen que hay que tener amigos hasta en el infierno por si acaso no es San Pedro el que te abre las puertas del cielo.
Yo, en cambio, decidí poner un psicólogo en mi vida para que me dijera las cosas claritas de un modo profesional para no tener la tentación de mandarlo a tomar por culo dado los estudios realizados por su parte.

Una vez leí que somos tres personas al mismo tiempo:
1. La que creemos ser nosotros.
2. La que creemos que creen los demás que somos.
3. La que somos realmente.

Ahora no sé si creo ser intransigente porque me lo ha dicho un(a) profesional, si creo que los demás creen que lo soy (sean profesionales o no) o si lo soy realmente.

Un lío, vamos.

domingo, marzo 28

7. Mar adentro

La gente te decepciona.
Supongo que la culpa no es de ellos sino nuestra porque esperamos más de lo que realmente nos pueden llegar a dar.

Cuando conocemos a alguien que nos cae medianamente bien tendemos a no sumergirnos en su persona y nos quedamos nadando sólo en su superficie porque realmente todavía no nos ha dado casi tiempo a encontrarle defectos.
Ni queremos hacerlo.
Pasado un tiempo prudencial no sólo disponemos de ese tiempo sino que además queremos perderlo. Y ese es el error que cometemos, el ponernos el traje de buzo para ahondarnos en el mar de sus cualidades cuando lo propio hubiera sido quedarnos en la orilla imaginándonos que las tenían. Sin tener la jodida necesidad de comprobarlo. Porque (casi) siempre las cosas son bastante mejor cuando es nuestra mente la que hace el trabajo.

Seguramente habré decepcionado a mucha gente cuando se adentraron en mi mar en concreto.
Pero me ha sido indiferente.
Primero porque, de haber sido así, nunca me lo dijeron y segundo porque, verdaderamente, me importa un carajo.

Es como aquello de ¿qué prefieres, querer o que te quieran?
Indudablemente, dado mi egoísmo, siempre me quedo con la opción A. Porque queriendo sientes y eso, en definitiva, es lo que la mayoría buscamos.
Sentirnos vivos a cada paso que damos.

La gente te decepciona.
Pero no es culpa de ellos sino nuestra.
Por esperar demasiado.

sábado, marzo 27

6. Cari

La dependienta donde le compro mensualmente la ropa a la enana me trata como si fuera gilipollas.
A veces pienso que de tanto utilizar diminutivos (pantaloncitos, camisetitas, braguitas...) ella misma se ha diminutizado.
Cada mes intento, sin éxito, hacerle ver que no hace falta que me trate como si fuera retrasada mental pero ella está tan metida en su rol de dependienta de ropita de niños que no se entera un carajo del rol que llevo yo.

Odio a ese tipo de gente que termina sus frases con un Cariño o un Cielo sin conocerte absolutamente de nada.
De hecho odio a ese tipo de gente que termina sus frases con un Cariño o un Cielo te conozca o no.

No me molesta que la dependienta me trate como si fuera gilipollas.
Lo que me molesta es que lo siga haciendo la cuarta vez que acudo a la tienda porque entonces ya no sólo me trata como tal sino que encima cree que lo soy.

viernes, marzo 26

5. Primero yo

Cuando era pequeña le dejaba a mis amiguitas sólo (de solamente) las muñecas que no tenían cabeza. Nunca las nuevas.
Mi mare siempre recuerda eso en voz alta (delante de quien sea) para definir ese lado de mi carácter donde pone en negrita y mayúsculas la palabra EGOÍSTA.
Eso y que me comía las hormigas.

A veces me da por pensar que soy adoptada.

Soy la persona más egoísta que conozco de un tiempo a esta parte. No comprendo en qué parte del camino me perdí (o no) por el atajo de quererme mucho a mí misma.
El día que dejé a mi ex me di cuenta que sus lágrimas no me inspiraban ni siquiera lástima. Que ya es triste.
Para él, digo.
Mientras él se (me) preguntaba qué iba a hacer sin mí el resto de su vida yo sólo pensaba en que resultaba agotador tener que explicarle a alguien que ya no le quieres por ésto o aquéllo otro. Para ti es una pérdida de tiempo tremendo porque te importa un auténtico carajo lo que vaya a hacer en su vida ese gilipollas sin tu presencia. Te gustaría decirle algo tipo Ya no te quiero, y sí, la culpa es tuya y pirarte sin más.
Pero nos quedamos ahí aguantando el chaparrón de lágrimas y buscando excusas lo menos hirientes posibles porque somos egoístas.
Somos egoístas porque no nos quedamos ahí por el de enfrente, empatizando con su dolor, sino por nosotros mismos, para sentirnos lo menos como el culo posible y todo eso de la conciencia llama a tu puerta bla bla bBLA.
Porque dejar algo que ya no te agrada no es doloroso sino placentero.
No nos engañemos.

Me he fumado el último porro a cara de perro, que dicen.
En negrita y mayúscula también.
Lo había escondido en el tercer cajón de la cocina. Justo en el de los trapos.
Con premeditación y alevosía, al llegar a casa, lo he cambiado de sitio para que ÉL no lo enontrara y en caso de que lo hiciera contestar fríamente "No hay".
Lo más chungo ha sido quemar la piedra. Primero por el ruido del mechero y segundo por pequeña.
Mientras me lo fumaba en la cocina me he acordado de que mi mare siempre dice que cuando era pequeña sólo (de solamente) le dejaba a mis amiguitas las muñecas que no tenían cabeza. Nunca las nuevas.

jueves, marzo 25

4. Mejor, imposible

Confiable.
Atractivo.
Gran besador.
Único en su clase.
Ama las relaciones a largo plazo.
Extremadamente enérgico.
Impredecible.
Excederá tus expectativas.
No es un luchador, pero te dejará inconciente.
Tienen una personalidad fuerte y atractiva.

Hay dos tipos: uno es tímido, sensible, y paciente. El otro tipo es exuberante, vivo y puede llegar a esconder las profundidades de su personalidad debajo de un aire frívolo. Ambos tipos tienen una fuerza de convicción y de la verdad muy fuerte y son tan honestos que saben cambiar sus opiniones si aparecen pruebas que muestran lo contrario de lo que pensaban antes. Son capaces de ver los dos lados de un argumento por lo que son uno de los más tolerantes y sin prejuicios. Están abiertos a la verdad y dispuestos a aprender de todos.

Humano.
Sincero.
Refinado.
Idealista.
Saben ser perseverantes y expresarse con razón, moderación y, a veces, humor. Casi todos son inteligentes, claros y lógicos.
Muchos son imaginativos y psíquicos.
A veces sienten la necesidad de retirarse del mundo para meditar o pensar.
Se niegan a seguir la multitud.

A pesar de la personalidad abierta y de su deseo de ayudar a la humanidad, no suelen hacer amigos con facilidad. No se entregan su alma con facilidad. Pero una vez que deciden que merece la pena amar a alguien, se convertirán en amigo o amante dispuesto a sacrificar todo por su pareja y ser fiel durante toda su vida.
Sin embargo, a veces les toca vivir la desilusión emocional porque sus ideales personales les llevan a exigir más de su pareja de lo que es razonable.
Si se le engaña, su furia es terrible.
A pesar de tener ciertos secretos, no comprenden una falta de integridad o promesas rotas. Forman parte de su lado negativo el sentirse resentido ante la traición o demostrar un silencio que puede de repente estallar en un gran enfado.

ACUARIO.

miércoles, marzo 24

3. Insert Coin

Al final no me estoy muriendo ni nada de eso raro.
Suspiro. Mucho.
Me habían enviado la carta (después de llamarme un huevo y medio de veces sin obtener algún tipo de respuesta por mi parte) para hacerme saber que dentro de un año he de hacerme otra citología. Como el resto de las mujeres, vamos.
Ah, y que está todo bien y tal.
Hay que joderse.

Es curioso esto, cuando crees creer que no vas a morirte (por lo menos a corto espacio de tiempo) no paras de pensar en ello. En que no quieres morirte.
Cuando crees que vas a morirte, curiosamente, en lo que menos piensas es en la muerte en sí.
Es como si sacáramos cojones de las entrañas para asimilar que, definitivamente, lejos de lo que tú creías, NO eres especial ni distinto (positivamente hablando) al resto de los mortales. Eres uno más. Ni más, ni menos.
Con lo cual lo que viene después ya casi que te da un poco igual.
Te imaginas la vida sin ti. Cada una de las situaciones que tú ya no podrás vivir.
Ni sentir.
Y es jodido. Ya no sólo darte cuenta que la noria puede dar vueltas sin ti sino que las va a seguir dando cuando tú no estés.

No me preocupaba morirme ni eso de dejar la partida cuando creía, a mi parecer, que la acababa de empezar. No me daba miedo la muerte ni ese rollo del qué habrá después.
Me preocupaba, me acojonaba que la niña, mi enana, no iba, dada su corta edad, a retener en su memoria practicamente absolutamente nada de mí.

La tristeza mandó al miedo a tomar por el culo, me imagino.

martes, marzo 23

2. ¿Game Over?

Debí decirlo demasiado alto (lo de que todo (también) podía ir cojonudamente peor, digo).

Tengo que ir a buscar la citología que me hicieron a mediados del pasado mes de enero.
Hoy he recibido una carta de la Seguridad Social donde me decían eso. Que tenía que ir a recogerla.
Me dicen que han intentado contactar conmigo telefónicamente un huevo y medio de veces.
La puta manía esa que tengo de no coger los números privados cuando bailan en la pantallita de mi móvil.

Nunca me han llamado.
Cuando me he hecho una citología, digo. Que nunca me habían llamado para ir a recogerlas.

No estoy acojonada.

Qué va.

lunes, marzo 22

1. Blog número 199260

No tengo nada que contar.
Todo va bien.
Podría ir cojonudamente mejor pero también cojonudamente peor con lo cual lo mejor es no quejarse.

Por lo menos en voz alta.