
Me explica que le operaron en el dos mil tres porque sudaba un huevo. Que la culpa la tienen los nervios simpáticos que curran demasiado o no sé qué coño me está contando porque ya hace unos cinco segundos que he desconectado.
Me he ido.
Bueno yo no, yo sigo ahí, de pie, aguantando con dos cojones. Como buena (comercial) peluquera. Se ha ido mi mente.
Ahora mi única prioridad es conseguir que mi mirada no se desvíe hacia sus axilas. No puedo concentrarme y escucharle a la vez. A pesar de ser mujer.
Hay poca gente que me dé asco en esta vida. Se puede decir que he tenido suerte hasta ahora, sí.
Pero éste es uno de ellos.
No tiene nada que ver con el detalle insignificante de que sude en exceso.
Ya me daba asco de antes.
Me ha traído bocetos. Dibujos, vamos. Se ve que la última vez que estuvo cortándose el pelo, en diciembre me dice, le dije que la próxima vez me trajera trabajos suyos para verlos.
Soy peluquera con lo cual padezco esa extraña manía de intentar quedar bien con todo el mundo a pesar de que todo el mundo me la traiga al pairo y me importen menos diez.
La culpa de todo la tiene mi Conciencia que es una amargada de la vida y me está amargando la mía.
El tío dibuja de puta madre. Tampoco tiene mucho mérito eso viniendo de mí teniendo en cuenta que sigo, con treinta y dos años, dibujando las manos de los muñecos como si tuvieran guantes.
Todas las tías de sus bocetos están desnudas y tienen unas tetas tremendas.
Obviamos ese hecho o por lo menos optamos los dos por no decir nada al respecto. En voz alta, digo. Cosa que agradezco, sinceramente.
Me pregunto si no estoy con un posible psicópata y esté cayendo en el grave error de tratarlo sólo como gilipollas.
Me lo pregunto cuando me dice la fecha exacta de mi cumpleaños.
Habré hablado con este tío unas siete veces en toda mi vida y cada seis meses una de la otra pero sabe qué día nací. Y lo que me me da mal rollo no es que sepa qué día cumplo los años sino que se haya preocupado en averiguarlo/memorizarlo/recordarlo.
¿Dónde terminará el límite de la atracción y empezará el de la obsesión? ¿cuánto de delgada será la línea que las separa?
Curiosamente lo que menos asco me da de él es su extraña enfermedad.
Quizá la extraña sea yo.
No sé.
10 comentarios:
Y lo que me me da mal rollo no es que sepa qué día cumplo los años sino que se haya preocupado en averiguarlo/memorizarlo/recordarlo.
Has repetido un me ahí, corrígelo anda.
¿Eres ecuatoriana MOntoya?
Yo soy un obsesionado de las machu pichus culonasssss...
¿Y quién te dice a ti que lo he repetido sin darme cuenta y no lo he hecho rollo "me me me me da mal rollo" en plan miedica?
Luego lo corrijo.
O no, no sé.
ecuatoriana MO????? ni de coña!!!!!!!1
Para asco el que da Josep María, que asco de tío.
Con lo bonita que es España pero cuanto gilipollas hay
¿Eres ecuatoriana Delia?
Un besazo.
No soy tu tipo, mi culo apenas pesa unas libras, eres una mezcla de Trence Hill y Bud spencer en catalán, seguro que todavía llevas una camiseta de Stoichkov al campo para no comprar una nueva guarro
¿A que adivino quién es?, el de los dibujos, quiero decir...
Al fin te encontre jajaja
cada día escribes peor y ya no tienes tantos seguidores, el mundo a cambiado o cambiamos nosotros?
¿Soy ecuatoriano, yo?
Vengo de casa de Gatuna. Me encanta el titulo del Blog....UN saludo... volveré...
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