sábado, abril 3

10. Fumo (otra vez)


Vuelvo a fumar porros de forma habitual.
Lo hago por las noches, cuando mi papel de madre ha finiquitado el contrato.
Hasta el día siguiente.
No creo, en cambio, que sea mala madre. Ni me siento como tal.
Quizá sea justamente eso lo que lo ratifica. Precisamente el no sentirme mal es lo que me hace peor (si cabe).
Una vez le comenté a un amigo que la vida sería mucho más fácil yendo fumados a tiempo completo. Porque todo fluye de un modo entre fácil y natural.
Me contestó que quién nos decía a nosotros que lo normal no era ir fumados y que habíamos estado engañados durante años.
No supe qué contestar.
Es lo que tiene ir fumado, que te planteas incógnitas no sólo difíciles de responder sino de comprender también.

Creo que mi hermano mayor está engañando a mi cuñada.
Poniéndole los cuernos, vamos.
Creo, también, que mis pares lo saben.
Pero nadie dice nada al respecto y menos en voz alta.
Hay cosas que parecen no pasar si no se hablan.
Pero es mentira. Sí pasan, por mucho que cerremos los ojos o demos la espalda.
Es extraño pero siempre nos parecen mucho peor las cosas que hace el de enfrente que las tuyas propias. Aunque éstas sean peores.
No nos medimos con la misma regla porque sabemos con total seguridad que vamos a salir perdiendo. Porque, efectivamente, no somos especiales.
Por mucho que nos joda.

Vuelvo a fumar porros de forma asidua.
No sé si está mal ni tampoco si es o no lo normal. Quizá estoy tapándome los ojos con las manos o echando una carrera sin mirar atrás con mi Conciencia.
Pero vuelvo a ser la misma y eso me gusta.
Hacía un tiempo que ya ni siquiera me recordaba.
Y me echaba de menos.
Mucho.

1 comentario:

dijo...

Te voy a dejar un libro alucinante, probablemente habrás oído hablar de él. Es un libro de esos en los que te ves reflejado/a en algún párrafo. Escrito de una forma tan sencilla, como si se hablase, que pone los pelos de punta. Ya te lo acercaré esta semana, verás qué bueno es. Consíderalo mi regalo de bienvenida aunque sea sólo, de solamente, un préstamo. Cuanto más tardes en leértelo más tiempo lo tendrás.