sábado, abril 10

13 (Otra vez). Payaso


Se puede poner el Facebook como página principal. Es decir, que sea lo primero que veas cuando enciendas el ordenador.
Habrá gente que lo haga.
Llevo pensando en eso desde el tiempo que lo he descubierto. En que habrá gente (tan GILIPOLLAS) que lo haga.

El pensar eso me ha llevado a aquello otro de entrar en mi Facebook (yo también tengo, por supuesto) y comprobar que la cantidad de gilipollas que rezan como mis amigos siguen ahí todavía, publicando cada mierda que pisan en sus patéticas vidas. Colgando sus últimas fotos de fiesta para que los demás vean (veamos) lo bien que se lo pasan y lo felices que son.
Como si a alguien le interesara lo más mínimo.
Seguro que más de uno de mis amigos tiene la página del Facebook como página principal.

Mi ex no forma parte de mis amigos (tampoco Facebookiales) pero no sé por qué extraño motivo no privatiza su vida (aunque sea) al resto del mundo mundial.
En su última foto mega guay La cuelgo para que vean lo que mola mi vida y lo mega divertido que soy, lleva esas patillas made in Voy de Dandy pero en realidad sólo soy idiota que llevaba allá por los noventa cuando se creía (también) que eran molonas.
Está más gordo y va rapado. Deduzco que al final, efectivamente, se quedó casi calvo.
Me causaban una terrible vergüenza ajena. Las patillas, digo.
Y él también en algunas ocasiones.
Está sentado en una especie de mesa de póquer profesional. Juegan con fichas como en los Casinos pero están en medio de un bar tipo Bar de Pepe en Cornellà.
Tiene la expresión seria, como de interesante, pero sabe perfectamente que la cámara va a disparar una foto.
Siempre he odiado a esa gente que finge que no se da cuenta de que le están haciendo una foto y (encima) posan distraídamente como si el resto no se diera cuenta.
Menudos gilipollas.
Éste, mi ex, es otro gilipollas.
Y míratelo ahí sentado, mirando la mano de cartas que le ha tocado tipo Oceans Eleven o algo así, como si el traje de poli le hubiera salvado de ser un payaso integral.

Hay personas que da igual las vidas que se inventen o los nombres que se prueben. Terminan reiniciando para volver a ser idiotas una y otra vez.


5 comentarios:

dijo...

pásame su nombre anda, que tengo curiosidad por ver el careto de tu EX.

dijo...

Por cierto, ya sabemos que eres gilipollas, con lo que no hace falta que repitas el 13.

dijo...

Muchos sábados madrugo, sí. Hoy voy a ver a mis papis para decirles lo de la paternidad y eso, jeh.

MOntoya dijo...

Me mola mucho el trece, ¿qué pasa?

P.D.: Eso no es madrugar, rey. Allá por el mes de septiembre sabrás de qué hablo.
Préparate.

dijo...

¿Veréis el partit en casa?